Sanción social

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Que la sociedad señale y repudie los desmanes o las indelicadezas de sus ciudadanos debe considerarse una sana práctica para recordar que hay fronteras éticas y morales que no se pueden traspasar, ni por arrogancia, ni por chiste. Pero esta debe hacerse con respeto, mesura y sin odio, porque, de lo contrario, terminará siendo igual que la falta.

Mercadeo por la avenida digital

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Abruma la velocidad vertiginosa con la que avanza el mundo digital y sus respectivas herramientas para los negocios en general y para los del turismo en particular. Su expansión ha sido exponencial y su impacto universal en la última década, al punto de que hoy en día es difícil imaginar un viaje de turismo sin haber navegado previamente por internet.

Por el bien mayor

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No es momento de polarización ni de votar en contra de, es momento de pensar en el país que queremos y el modelo que consideramos más conveniente para navegar hacia buen puerto, para que las nuevas generaciones hereden un entorno de prosperidad y paz.

Sí es posible arar en el desierto

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La semana pasada estuve en Dubái invitada por el Global Business Forum on Latin America para participar en un panel sobre turismo. El interés de los organizadores no era apenas conocer la experiencia colombiana, que ya trasciende nuestras fronteras, sino también sondear las posibilidades de negocios, las oportunidades para la inversión, y de cómo Dubái podía ser puerta de entrada y de salida entre dos regiones tan disímiles y distantes

Su voto sí cuenta

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Tenemos el deber –y en las actuales circunstancias también la obligación– de transmitir a los nuestros (familiares, amigos o empleados) que voten a conciencia, que sean veedores del proceso, que conozcan el sistema electoral, se capaciten y ayuden a otros a entender, que promuevan el bien común y la importancia de contribuir al resultado transparente y a una elección asertiva.

El recurso humano es primero

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Gobiernos de varios países han propuesto ambiciosos programas de productividad que se han quedado en el limbo de las buenas intenciones porque faltaron los profesionales y los técnicos con la suficiente formación para aplicarlos y darles continuidad.