Sí es posible arar en el desierto

La semana pasada estuve en Dubái invitada por el Global Business Forum on Latin America para participar en un panel sobre turismo. El interés de los organizadores no era apenas conocer la experiencia colombiana, que ya trasciende nuestras fronteras, sino también sondear las posibilidades de negocios, las oportunidades para la inversión, y de cómo Dubái podía ser puerta de entrada y de salida entre dos regiones tan disímiles y distantes

Su voto sí cuenta

Tenemos el deber –y en las actuales circunstancias también la obligación– de transmitir a los nuestros (familiares, amigos o empleados) que voten a conciencia, que sean veedores del proceso, que conozcan el sistema electoral, se capaciten y ayuden a otros a entender, que promuevan el bien común y la importancia de contribuir al resultado transparente y a una elección asertiva.

El recurso humano es primero

Gobiernos de varios países han propuesto ambiciosos programas de productividad que se han quedado en el limbo de las buenas intenciones porque faltaron los profesionales y los técnicos con la suficiente formación para aplicarlos y darles continuidad.

Turistas veedores, empresarios responsables…

Hemos avanzado mucho pero no podemos bajar la guardia, tenemos que combinar rigor, capacitación y coordinación para que el turista tenga los parámetros claros, la seguridad necesaria y la infraestructura requerida. Les agradezco su apoyo a este blog y los temas que comparto, les deseo a todos una feliz navidad y un 2018 lleno de felicidad.

Zonas despejadas

Ahora que tenemos acceso a zonas a las que antes era imposible o muy difícil llegar, bien aprovechadas, con acciones de turismo sostenible y formales, pueden ser motor de desarrollo local y de largo plazo.

El mal ejemplo se aprende más rápido

Los adultos solemos disparar frases como misiles sin prever los daños colaterales en los niños, pequeñas esponjas que capturan más de lo que creemos, sobredimensionan y repiten. Qué esperar de ellos si ven a sus padres comprar repuestos en el mercado negro, o sobornar a un policía de tránsito, ofrecer propinas para agilizar trámites, inflar presupuestos para sacar ventaja, infringir las normas viales, saltarse la fila, cambiar de teléfono para eludir a un deudor, decir medias verdades o mentiras piadosas.